Síndrome alcohólico-fetal

El Síndrome alcohólico-fetal incluye el conjunto de alteraciones físicas, neurológicas y conductuales derivadas de la exposición al alcohol antes del nacimiento. A pesar de que las problemáticas asociadas pueden variar de un niño a otro, pero son irreversibles. Aparece entre 1 ó 2 casos por cada 1.000 nacidos y es una de las principales causas no genéticas de discapacidad intelectual.

Origen y factores de riesgo

El consumo de alcohol antes o durante el embarazo es la causa de origen fundamental del síndrome ya que el desarrollo del bebé puede comenzar incluso antes de su conocimiento.  Al entrar la sustancia en la sangre, altera el suministro de oxígeno y de nutrientes. De esta forma, órganos como el cerebro y el corazón o algunos tejidos, pueden dañarse de forma permanente. Puesto que no existe una cantidad considerada segura de alcohol, es recomendable evitar cualquier dosis si existe intención, sospecha, o conocimiento de embarazo.

Síntomas asociados al síndrome alcohólico-fetal

Frecuentemente, las manifestaciones varían de unos niños a otros según el grado de gravedad determinado. De esta forma, los síntomas del síndrome alcohólico-fetal pueden incluir físicos, cognitivos y  conductuales y reducir su autonomía.

  • Físicas.

    • Signos faciales distintivos en el labio, nariz y orejas, entre otros. 
    • Deformidades en articulaciones, huesos y extremidades.
    • Desarrollo corporal lento.
    • Dificultades sensoriales, sobre todo visuales y auditivas. 
  • Cognitivas. 
    • Problemas de equilibrio y coordinación.
    • Discapacidad intelectual y trastornos del aprendizaje.
    • Dificultades cognitivas (memoria, atención, razonamiento abstracto y solución de problemas, función ejecutiva y lenguaje).
    • Inquietud y nerviosismo.
  • Conductuales. 
    • Falta de habilidades sociales.
    • Dificultades para adaptarse a nuevas situaciones.
    • Problemas en el control de impulsos. 
    • Dificultades para identificar consecuencias asociadas a la conducta. 
    • Hiperactividad. 
    • Cambios de humor bruscos o labilidad emocional. 
    • Trastornos del sueño.

Algunas complicaciones

Existen algunos problemas de comportamiento después del nacimiento, como consecuencia del síndrome. Entre ellos, destacan:

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Estallidos de ira y agresividad, conducta antisocial e incumplimiento de normas sociales.
  • Abuso de alcohol y otras drogas. 
  • Psicopatología asociada a depresión, ansiedad o trastornos de alimentación. 
  • Comportamientos sexuales inadecuados.

Prevención e intervención

Es un síndrome únicamente derivado del consumo de alcohol antes o durante el embarazo. Por ello, los expertos recomiendan evitar el consumo, tanto si pretendes como si sospechas quedar embarazada. Por otro lado, si se tratase de un trastorno de abuso de alcohol, animamos a la búsqueda de ayuda profesional. Así, es posible conseguir el objetivo de mejorar la calidad de vida de ambos.

En cuanto a la intervención, dependerá de las alteraciones específicas asociadas al caso. Realizando una valoración completa de las diferentes áreas, es posible determinar un plan de tratamiento según las necesidades individuales. De forma general, algunos objetivos podrían ser:

  • Mejora de la función cognitiva global, incidiendo en atención, memoria, lenguaje y función ejecutiva. 
  • Aumentar el control de impulsos, para reducir explosiones de agresividad y otras conductas asociadas.
  • Estimulación física para incrementar la coordinación, el equilibrio, y el desarrollo motor. 
  • Entrenamiento en habilidades sociales y comunicación social. 
  • Tratamiento psicológico de problemas asociados a sintomatología ansioso-depresiva.

De esta forma, los diferentes profesionales trabajan de forma integrada y conjunta, para mejorar la funcionalidad y adaptación de la persona en todas las áreas. En NEPSA Rehabilitación Neurológica, contamos con un equipo de profesionales cualificado para valorar y elaborar un programa de tratamiento basado en el bienestar, tanto del niño como de la madre.

Referencias bibliográficas

Echeburúa, E. (2008). Abuso de alcohol: guía práctica para el tratamiento. Madrid: Síntesis.

Montoya Salas, K. (2011). Síndrome alcohólico-fetal. Medicina legal de Costa Rica, 28(2).

 

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