Neurofeedback como tratamiento del dolor en la fibromialgia

La fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica y benigna, cuya causa hoy día se desconoce, caracterizada por la presencia de dolor músculo-esquelético generalizado, junto con una serie de puntos dolorosos a la presión, que ayudan en su diagnóstico.

Con frecuencia coexiste con alteraciones del sueño, disfunción cognitiva y fatiga, colon irritable, una disfunción témporo-mandibular y bruxismo. También los procesos psicológicos básicos como la atención y la concentración se ven afectados.

El dolor puede comenzar de forma localizada, errática e intermitente, hasta que pasa a convertirse en algo consistente y duradero.

La presencia de todos estos síntomas conlleva no solo una carga para la atención sanitaria, sino que, además, supone para la persona una grave repercusión en su calidad de vida, y la de su entorno.

Epidemiología

Se estima que entre el 5-6% de las consultas de Atención Primaria son debidas a esta patología. Su prevalencia en España es del 2,73% de la población general mayor de 20 años; con un predominio en las mujeres, ya que presentan un 4,2% frente al 0,2% de los hombres.

En cuanto a la prevalencia de la edad, está entre los 40-49 años, pero puede afectar a personas desde la adolescencia hasta las últimas etapas de la vida, aunque la presencia de la fibromialgia es relativamente infrecuente en personas por encima de los 80 años.

Clasificación de la fibromialgia

La clasificación de la fibromialgia es básicamente orientativa, ya que no parte de ninguna evidencia científica. Sin embargo, la clasificación planteada por Belenguer, nos permite dividir a los pacientes basándose en el perfil psicopatológico y la existencia de enfermedades asociadas.

    • F. Tipo I: paciente con sensibilidad extrema al dolor, donde no se consigue identificar procesos sistémicos o locales asociados, no enfermedades psiquiátricas.
    • F.Tipo II: la fibromialgia se considera una consecuencia de una enfermedad de base de carácter crónico, se suele desarrollar en enfermedades autoinmunitarias y reumatológicas.
    • F. Tipo III: los pacientes se consideran una manifestación somática de un proceso psicopatológico subyacente, tanto de tipo afecto como de personalidad, el dolor sería el medio por el cual los pacientes canalizan todo su malestar psicológico subyacente.
    • F.Tipo IV: hay un grupo de paciente con capacidad de simular los criterios clasificatorios y que requerirán una evaluación pericial objetiva en una unidad especializada.

Evolución de la fibromialgia

Esta patología es una afección crónica donde el dolor persiste durante años, sin acortar la esperanza de vida. No es una enfermedad degenerativa ni deformante, al igual que tampoco tiene por qué ser progresiva y es recuperable.

Los pacientes más jóvenes y con una sintomatología menos severa en al inicio presentan una probabilidad de recuperarse a los dos años de evolución, aunque solo un 5% presenta una remisión completa de los síntomas a los tres años.

Intervención en la fibromialgia

El tratamiento actual de la fibromialgia es sintomático puesto que no existe una cura como tal para esta enfermedad.

Básicamente la intervención se enfoca en disminuir el dolor y la fatiga, mejorar el sueño y los niveles de actividad, adaptar y mejorar la calidad de vida de los pacientes, llevar a cabo un mantenimiento de la funcionalidad e incrementar la capacidad de afrontamiento de la enfermedad y mejorar el bienestar psicológico.

Tratamiento farmacológico

Con él se persigue una mejora o compensación de la sintomatología de la fibromialgia, espacialmente en el control del dolor. Para ello se utilizan fármacos como analgésicos y antiinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, y anticonvulsionantes.

Tratamiento No Farmacológico

Tratamiento Físico:

Individualizado y adaptado a las necesidades del paciente. El ejercicio anaeróbico ha demostrado beneficios muy positivos en cualquiera de sus modalidades. Pero, también se pueden valorar otras opciones como ejercicios de fortalecimiento muscular o de estiramiento y flexibilidad.

Tratamiento Psicológico:

Su objetivo es controlar los aspectos emocionales de la ansiedad y depresión. Existen varios tipos de tratamiento psicológico como la terapia cognitivo-conductual, la conductual operante y las técnicas de relajación.

Existe una gran aceptación de que la combinación de tratamiento psicológico y ejercicio físico reduce el impacto global de la fibromialgia en la vida de los pacientes.

Tratamiento Educacional:

La información es necesaria tanto para el paciente como para la familia de este, para que puedan sopesar bien la situación, conocer avances científicos, y evitar posibles fraudes terapéuticos. Por lo tanto hay que suministrar toda la información sobre la enfermedad, su evolución y las posibles soluciones.

 

 

Tratamiento mediante el Neurofeedback

Un de las mayores ventajas que presenta este tipo de intervención, es que permite intervenir directamente a nivel cortical reorganizando las señales eléctricas para conseguir una desensibilización central y proporcionar un alivio sintomático.

El alivio del dolor crónico se puede efectuar tratando directamente a nivel cortical, reprogramando algunos de sus circuitos. Para ello, la mejor herramienta es el neurofeedback.

El dolor crónico en pacientes con fibromialgia induce a cambios neuroplásticos maladaptativos en diversos circuitos neuronales. Por medio del neurofeedback se ha comprobado que es posible modificar la actividad de esas regiones cerebrales.

El neurofeedback tiene la capacidad de incidir sobre el proceso de percepción nociceptiva a través de modificar la actividad eléctrica cerebral de los centros de procesamiento del dolor y los aspectos emocionales del mismo.

Estudios realizados en pacientes con fibromialgia muestran que después del tratamiento con neurofeedback no solo mejora la percepción del dolor, sino también los síntomas de fatiga, depresión, ansiedad y en general, la calidad de vida de la persona. Esto se explicaría por el impacto que el proceso del neurofeedback tiene en las diferentes regiones cerebrales.

 

En Nepsa Rehabilitación Neurológica contamos con profesionales del ámbito de la neurología, psicología,  la neuropsicología, la fisioterpia y la terapia ocupacional que pueden ayudar a las personas con este tipo de enfermedad.

 

Referencias

  • Barbosa-Torres, C., López-López, L., & Cubo-Delgado, S. (2018). El síndrome de fibromialgia y su tratamiento. Ciencia y Humanismo en la Salud, 5(3), 103-115.
  • Castillo Fornies, A., Selles Crespilllo, V., Puerto Barrio, A., Álvarez Gómez, S., Regal Ramos, R., Vázquez Espiérrez, C., & Briceño Procopio, F. (2019). Fibromialgia. En M. Aguado Benedí, & E. Jardón Dato, Guía de actualización en la valoración de fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple y electrosensibilidad (págs. 14-56). Madrid: Instituto Nacional de la Seguridad social.
  • Corominas-Roso, M., & Alegre, C. (2015). Neurofeedback como tratamiento para la fibromialgia: revisión de las evidencias experimentales y clínicas. CM de Psicobioquímica, 4(5), 5-19.
  • Díaz de Torres, P., & López Rodríguez, R. (2011). Madrid: Ministerio de Sanidad, Politica Social e Igualdad.
  • Pascual López, A., & Junta Directiva de ASAFA. (2007). Guía para comprender la fibromialgia y el síndome de fatiga crónicaZaragoza: ASAFA.
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