El Trastorno bipolar

¿En qué consiste el Trastorno Bipolar?

El trastorno bipolar (TB) es una enfermedad mental que aparece como consecuencia de una alteración en los mecanismos del cerebro que regulan el estado de ánimo. Esta alteración se encuentra en las estructuras encargadas de modular nuestro ánimo a las circunstancias externas.

Esta enfermedad se caracteriza por un estado de ánimo cambiante que fluctúa entre dos polos completamente opuestos: la manía, fase de exaltación extrema; y la depresión, estado en el que predomina la tristeza; o ambas a la vez.

Manía

También denominado episodio maníaco, consiste en un estado de ánimo muy elevado o eufórico, lo que conlleva: autoestima exagerada, mayor sociabilidad y locuacidad, exhibición sexual y económica, aumento de la actividad motora y de la implicación en proyectos fuera de lo normal o descabellados, menor necesidad de sueño, etc.

Su gravedad y repercusión deriva en muchas ocasiones en el internamiento del paciente para evitar las conductas de riego con las que se suele asociar.

Hipomanía

Se caracteriza por un periodo de humor elevado, expansivo e irritable. Se acompaña de los síntomas de la manía, pero sin la alteración del funcionamiento social u ocupacional.

El aumento de energía y actividad adopta en muchas ocasiones la forma de impulso intenso para realizar una actividad concreta.

Episodio depresivo mayor

Presenta, junto con un estado de ánimo muy bajo, síntomas como la apatía, alteraciones del sueño y apetito, cansancio, pensamiento enlentecido, tendencia a culpabilizarse, baja autoestima y desesperanza hacia el futuro.

En este contexto es habitual que aparezcan ideas de muerte, intentos de suicido, que en ocasiones se llegan a consumar.

Estados Mixtos

Presentan de forma simultánea síntomas depresivos y maníacos. Esta combinación se traduce en un predominio del humor irritable o disforia, que pueden conducir a enfrentamientos en las relaciones interpersonales ante la mínima contrariedad.

Ciclación rápida

Se denomina así cuando se produce una oscilación rápida de manía a depresión. Cuando los episodios aparecen con una frecuencia mayor de cuatro por año estamos ante una ciclación rápida. Está presente entre un 5 y 10% de los casos.

Epidemiología

Es una enfermedad que afecta a 2 de cada 100 personas. El trastorno bipolar tiene la misma incidencia en ambos sexos. Solo en el TB II es ligeramente mayor en las mujeres.

La edad de inicio de esta enfermedad estaría alrededor de los 20 años, aunque la búsqueda de ayuda o tratamiento se inicia más tarde.

Causas

Ha día de hoy se desconoce la causa principal de esta enfermedad, aunque hay varios factores implicados:

  • Diferencias biológicas: las personas que padecen esta enfermedad presentan una estructura cerebral diferente.
  • Genética: el trastorno bipolar es más frecuente en personas que tienen un familiar de primer grado con esta enfermedad.

Factores de riesgo:

Hay ciertos factores que pueden desembocar en un trastorno bipolar en aquellas personas que tengan algún tipo de predisposición a padecerla.

  • Antecedentes familiares
  • Abuso de drogas o alcohol
  • Acontecimientos estresantes
  • Alteraciones en el patrón de sueño

 

Tipología del TB

Trastorno Bipolar I

Los bipolares I son personas que presentan o han presentado alguna vez en su vida algún episodio maníaco y depresivo, con periodos intermedios de ausencia de síntomas o eutimia.

Si en estos pacientes sólo ha habido un único episodio maníaco se asume que le seguirán otros de tipo depresivo.

Trastorno Bipolar II

Los bipolares II son personas que, habiendo padecido episodios depresivos e hipomaníacos, no han sufrido un episodio maníaco.

Ciclotimia

Es un trastorno del humor caracterizado por presentar un patrón similar a los trastornos bipolares, pero con una sintomatología menos grave y más extendida en el tiempo. Intercala síntomas depresivos con euforia o síntomas hipomaníacos.

TB debido a condición médica

La persona presenta un cuadro maníaco o hipomaníaco causado por una condición médica, como un medicamento; sin haber presentado antes episodios de este tipo, y que persiste totalmente más allá del efecto fisiológico del tratamiento.

 

Sintomatología

Síntomas anímicos:

La felicidad no es la pauta general en los TB. Lo característico es un estado de hiperactividad, irascibilidad e intromisión en la vida de otros.

La manía es un estado psicopatológico egosintónico en el que la persona se encuentra bien, lo que hace que el paciente no entienda porque traten de limitar este estado las personas de su entorno.

Síntomas motivacionales y conductuales:

En la fase maníaca la persona experimenta una inagotable fuente de energía. En esta fase, la conducta puede estar especialmente alterada, con una actividad sexual excesiva y con la posibilidad de cometer graves imprudencias, que incluso pueden atentar contra su vida o la de los demás. El control de impulsos es muy pobre.

Síntomas cognitivos:

El paciente maníaco presenta logorrea, habla sin parar, e incluso llegando al punto de que no se le endienta. Esto se debe a que sus pensamientos se suceden a gran velocidad y van más deprisa de lo que es capaz de expresar (fuga de ideas).

A esto se le añade una gran dificultad para mantener el foco atencional. La autoestima puede estar tan hipertrofiada que se lleguen a dar ideas delirantes, como delirios de grandeza.

Síntomas físicos:

Entre los más característicos se encuentran la dificultad para conciliar el sueño, el aumento de apetito y una aparente infatigabilidad.

Síntomas interpersonales:

En la fase maníaca las relaciones interpersonales se vuelven muy difíciles, ya que los pacientes se vuelven entrometidos, polemistas y controladores.

Resulta muy complicado llevarles la contraria o hacerles ver otro punto de vista distinto al suyo. Además, es frecuente que sean capaces de seducir o arrastras a otras personas, dada su estado enérgico y dinámico.

 

 

Tratamiento del Trastorno Bipolar

La alteración en los mecanismos de regulación del ánimo se va a mantener a lo largo de la vida. Tras sufrir el primer episodio, el riego de recaer si no se sigue un tratamiento es muy alto. Es decir, el trastorno bipolar es una enfermedad crónica y recurrente, para la cual no existe una cura que la erradique.

Sin embargo, con un tratamiento adecuado se pueden controlar los síntomas y alcanzar una estabilidad, que permita llevar a la persona una vida normal y con calidad de vida.

Farmacológico

La medicación es una parte esencial del tratamiento del TB, actúa corrigiendo los fallos en la forma en la que el cerebro regula el estado de ánimo y el pensamiento, permitiendo así que los pacientes pasen la mayor parte del tiempo eutímicas.

Los medicamentos más utilizados son los estabilizadores del ánimo, entre los que destacan el carbonato de litio, el ácido valproico y la lamotrigina. Estos pueden actuar en cada una de los episodios de la enfermedad.

El uso de antipsicóticos y antidepresivos también está presente para controlar los estados más agudos de cada etapa.

Psicológico

El uso de los tratamientos no farmacológicos junto con los anteriores ha demostrado un gran beneficio y eficacia.

  • Psicoterapia: indicada para pacientes estabilizados anímicamente y /o que están pasando por un episodio depresivo. El objetivo es la aceptación de la enfermedad, trabajar la adherencia al tratamiento, la prevención de recaídas, la amplificación del uso de habilidades en el manejo de crisis y conductas problema.
  • Psicoeducación: informar a los pacientes de su enfermedad y tratamiento, además de enseñarles a reconocer los signos de recaída. Es recomendable que la familia y entorno también participen de todo esto.

 

 

En Nepsa Rehabilitación Neurológica contamos con profesionales que pueden ayudar, asesorar u orientar a las personas con este tipo de enfermedad.

 

Referencias

  • Montes, J. (2012). Afrontando el trastorno bipolar. Guía para pacientes y familiares. Madrid: Enfoque Editorial.
  • Poulisis, M., Perinot, L., & Gagliesi, P. (2015). Trastorno bipolar. Guía para pacientes, familiares y allegados. Obtenido de fundaciónforo: https://www.fundacionforo.com/pdfs/archivo46.pdf
  • Ramos, N., González Herrero, V., & Ferragut, M. (2014). Trastornos bipolares. En M. Ortiz-Tallo, Psicopatología clínica. Adaptado al DSM-5 (págs. 58-63). Madrid: Pirámide.
  • Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar. Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar. Madrid: Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Universidad de Alcalá. Asociación Española de Neuropsiquiatría. 2012. UAH /AEN Núm. 2012

 

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