El Trastorno de pánico - Nepsa Rehabilitación Neurológica

923 057 037

info@nepsa.es

El Trastorno de pánico

A que nos referimos con Trastorno de Pánico

Los trastornos de ansiedad constituyen una de las familias diagnósticas más amplias dentro de los manuales clínicos. Y dentro de este grupo nos encontramos con los Trastorno de Pánico (TP).

El TP consiste en la presencia de crisis de miedo o angustia inesperadas y recurrentes que alcanzan una elevada intensidad en apenas unos minutos, y que se acompañan de síntomas físicos y cognitivos.

Estas crisis también se conocen como ataques de ansiedad o de pánico, y se caracterizan por un temor a los desastres o miedo a perder el control, incluso cuando no hay ningún peligro real.

Estos ataques pueden presentarse en cualquier momento, y esta preocupación o miedo a que se vuelva a producir otro ataque, es un gran foco de ansiedad para quien sufre este trastorno.

A raíz de todo esto, la persona puede comenzar a desanimarse o avergonzarse ante la idea de no poder continuar con su vida diaria, ya que el miedo la bloquea.

Ataque de ansiedad

Se entienden como un episodio repentino de intenso miedo o malestar, de inicio brusco, y que entorno a los 10 minutos alcanza su máxima expresión, y que cesa de forma gradual. Los pacientes suelen tener una sensación de peligro o muerte inminente y de una sensación urgente de huida.

Según el modo de inicio y la presencia o ausencia de determinados desencadenantes, se pueden agrupar en varios tipos:

  • Inesperados: el inicio del ataque no se asocia a ningún desencadenante, se percibe como espontáneo, y sin ningún motivo aparente.
  • Determinados situacionalmente: el ataque se produce de forma casi exclusiva ante la exposición o anticipación del estímulo o desencadenante específico.
  • Predispuestos situacionalmente: son ataques de ansiedad más o menos relacionados con una situación determinada, los ataques suelen producirse cuando la persona se expone a ciertos estímulos, aunque no siempre existe esta asociación ni el ataque se produce inmediatamente después de exponerse a la situación.

 

 

Causas

Se desconoce la causa exacta del TP, pero la comunidad científica indica que hay una serie de factores que pueden influir:

  • La genética
  • Un alto nivel de estrés
  • Un carácter o personalidad más sensibles al estrés y proclive a las emociones negativas
  • La presencia de ciertos cambios en la manera en que funcionan las partes del cerebro y ciertos procesos biológicos, implicados en el miedo y la ansiedad.

Factores de riego

La presencia de ciertos factores hace aumentar el riego a padecer un ataque de pánico:

  • Antecedentes familiares de ataques o trastornos de pánico
  • Factores importantes de estrés, como una muerte o enfermedad grave
  • Un suceso traumático
  • Cambios importantes en la vida, y que rompen la rutina diaria
  • El consumo de tabaco o cafeína en exceso
  • Antecedentes de maltrato físico, psicológico o abuso sexual en la niñez

Epidemiología

En Europa la prevalencia de este trastorno en la población adulta es de un 1,8%; presentándose más casos en mujeres que en hombres.

La edad de inicio de los TP es entorno a los 20-25 años. Aunque puede presentarse antes, a partir de la adolescencia.

Síntomas del trastorno de pánico

Los TP tienen muchas variantes, y sus síntomas se presentar de forma brusca, alcanzando su punto álgido en cuestión de minutos. Algunos de estos signos o síntomas son:

  • Sensación de peligro o fatalidad inminente
  • Miedo a perder el control o a la muerte
  • Taquicardia y palpitaciones
  • Sudor, escalofríos y/o sofocos
  • Temblores o sacudidas
  • Falta de aliento u opresión en la garganta o el pecho
  • Náuseas y/o calambres estomacales
  • Dolor en el pecho y/o cabeza
  • Mareos, sensación de desvanecimiento o desmayos
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo
  • Sentimientos de irrealidad o desconexión

Uno de los peores aspectos de los TP es el miedo intenso a que se repitan los ataques de pánico.

Complicaciones

Si no se trata el trastorno de pánico, este puede afectar a casi todas las áreas de la vida. El miedo a tener más ataques de pánico hará que la persona viva en una situación de alerta constante, lo que dañará su calidad de vida.

Para algunas personas, el trastorno de pánico puede ir acompañado de Agorafobia, miedo o ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil, o no pueda disponer de ayuda ante un ataque de pánico.

De esta manera el paciente solo se sentirá cómodo en espacios familiares y con personas de gran confianza. Con el tiempo la persona se volverá muy dependiente de otras personas, limitando mucho su vida y la de los demás.

 

 

Tratamiento del trastorno de pánico

Por medio de la intervención se pretende reducir la intensidad y la frecuencia de los ataques de pánico, y mejorar las actividades de la vida diaria. Las principales opciones de intervención son la psicoterapia y la medicación.

La elección de una de las opciones, o ambas, dependerá de las características personales del paciente, su preferencia, historia clínica, la gravedad del caso y el acceso que tenga la persona a los profesionales especializados.

Tratamiento farmacológico

Los medicamentos pueden ayudar a disminuir la sintomatología de los ataques de pánico. Entre los que han demostrado ser efectivos para el TP nos encontramos:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)
  • Benzodiacepinas

 

Tratamiento psicológico

La psicoterapia se considera una de las mejores opciones de tratamiento efectivo para el trastorno de pánico. Con ella se puede ayudar al paciente a comprender los ataques de pánico, sus desencadenantes, los patrones que los mantienen, y a trabajar el miedo anticipatorio de estos ataques.

La terapia cognitivo-conductual es especialmente útil para abordar los trastornos de pánico. En ella se trabajan diferentes formas de pensar, comportarse y reacciones ante distintas situaciones, para que el paciente pueda manejar su ansiedad y preocupación.

Neurofeedback

Se trata de una técnica neuropsicológica que permite la autorregulación del sistema nervioso central. En los casos de trastornos de pánico los pacientes son incapaces de controlar las respuestas de miedo de su cerebro.

Con el Neurofeedback el paciente puede aprender a controlar y eliminar las ondas cerebrales de ansiedad y anticipación. Se entrenaría a la persona para optimizar su funcionamiento cerebral, lo que se traduce en una disminución de la ansiedad.

 

 

NEPSA Rehabilitación Neurológica cuenta con un servicio depsicología general destinado a atender a pacientes que necesiten asistencia psicológica. Desde el área de psicología se trata la ansiedad en adultos y en niños.

 

Referencias

Sigue nos o da un me gusta:
error

Angel Redondo Domínguez

Divulgación Científica "NEPSA Rehabilitación Neurológica". Máster en Psicogerontología en la Universidad de Salamanca. Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Pontificia de Salamanca. Grado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WhatsApp Escríbenos

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario. Si sigues navegando, entendemos que das tu consentimiento a nuestra política de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar