¿Qué tipos de Ictus existen?

Los diferentes tipos de accidente cerebrovascular o ictus se producen cuando hay una rotura u obstrucción en una de las arterias o venas que del cerebro o que se encargan del flujo sanguíneo del mismo. Al ocurrir esto, se limita la cantidad de sangre que recorre su dirección hacia el cerebro. Al no llegar el suficiente flujo al cerebro, las células nerviosas no reciben el oxígeno suficiente y sufren un importante deterioro que dificulta el funcionamiento normal.

Su aparición repentina y brusca se produce como un cúmulo de factores de riesgo individuales y ambientales que influyen en la salud y el bienestar de la persona afectada. Además, es considerado uno de los mayores problemas de salud ya que afecta a más de cien mil personas en nuestro país, cada año.

De hecho, un 50% de las personas que sufren cualquiera de los tipos de ictus arraigan alguna deficiencia funcional que limita el desarrollo de las actividades que solía realizar . Sin embargo, se han desarrollado estrategias de prevención que podrían ayudar a evitar hasta el 90% de los accidentes cerebrovasculares. Así, se podría reducir en gran medida las consecuencias que, en caso de ignorarlas, podrían llegar a ser irreversibles. 

Tipos de Accidente cerebrovascular o Ictus

Los accidentes cerebrovasculares se distinguen según la causa que impide la llegada de sangre al cerebro y, por consiguiente, el suficiente aporte de oxígeno a las células nerviosas. Esto puede ocurrir como consecuencia de una obstrucción o bloqueo de un vaso sanguíneo, en cuyo caso lo llamaríamos ictus isquémico. Por otro lado, puede ocurrir que el vaso sanguíneo se rompa, provocando una hemorragia y denominándose hemorrágico. 

Ictus isquémico

Es el tipo más frecuente y ocurre por el bloqueo de uno de los vasos que irriga sangre hasta el cerebro. Se divide en dos subtipos, según la causa que origine el coágulo de sangre que bloquea el vaso: 

  • Ictus trombótico. Ocurre cuando en una arteria que ya había sufrido un estrechamiento debido a factores de riesgo como hipertensión u obesidad, se forma un coágulo añadido que impide el paso de la sangre al cerebro. 
  • Ictus embólico. Se produce cuando un trombo se traslada desde la arteria más cercana o se forma en el corazón, provocando arritmias y dilataciones de las cavidades que dificultan el correcto flujo de la sangre hacia el cerebro. 

Ictus hemorrágico

Supone tan sólo el 10 o 15 % de los casos. Se produce cuando un vaso sanguíneo se debilita y se rompe, provocando una hemorragia dentro del cerebro que impide la llegada de oxígeno al cerebro y limitando la funcionalidad de las células nerviosas.

Según la localización del cerebro donde ocurra la hemorragia, podemos encontrar diferentes tipos:

  • Hemorragia intraparenquimatosa. Se localiza dentro del parénquima encefálico y su pronóstico dependerá del tamaño de la hemorragia sufrida. 
  • Hemorragia intraventicular. Ocurre cuando la hemorragia invade el sistema ventricular y puede acompañar dificultades en el drenaje de líquido cefalorraquídeo, produciendo complicaciones como la hidrocefalia. 
  • Hemorragia subaracnoidea. Se localiza en el espacio subaracnoideo como consecuencia de anomalías en los vasos sanguíneos como el aneurisma, entre otros, que los hacen más frágiles. En este caso, pueden añadirse  dificultades como hidrocefalia, bloqueo de arterias intravenosas con multi-infartos y sangrado frecuente. 

Independientemente del tipo de ictus del que se trate, una vez se ha producido el tiempo puede ser un elemento muy importante para la rehabilitación del mismo, hasta la recuperación de las capacidades funcionales y re-adaptación a la vida diaria.

Para ello, cuando las estrategias de prevención no han resultado suficientes, en NEPSA Rehabilitación Neurológica estamos especializados en el tratamiento de patologías neurológicas con el objetivo de aumentar en el máximo posible la calidad de vida, escuchando y ajustando los tratamientos a las necesidades de cada persona de forma específica y con la total confianza. No dudes en ponerte en contacto con nosotros para resolver tus dudas o para obtener más información. ¡Te esperamos!

Referencias bibliográficas

Díez-Tejedor, E., Del Brutto, O., Álvarez-Sabín, J., Muñoz, M. y Abiusi, G. (2001). Clasificación de las enfermedades cerebrovasculares. Sociedad Iberoamericana de Enfermedades Cerebrovasculares. Revista de Neurología, 33(5), 455-464.

Sobrino, P., García-Pastor, A., García-Aratibel, A., Vicente, G., Rodríguez, P.M., Pérez, J.R. et al. (2013). Clasificación etiológica del ictus isquémico: comparación entre la nueva clasificación A-S-C-O y la clasificación del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología. Revista de Neurología, 28(7), 417-424. DOI: 10.1016/j.nrl.2012.07.005

 

 

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