Fobias en la infancia y adolescencia

Las fobias son unos de los trastornos de ansiedad con mayor prevalencia en la infancia y la adolescencia. Se refiere a un temor exagerado hacia un objeto concreto, que la persona evita para reducir el malestar que le genera. Pero, ¿en qué se diferencian las fobias de los miedos que normalmente conocemos?

Es importante tener en cuenta tres criterios: malestar, duración e interferencia. Una fobia, provoca en la persona un notable malestar que termina influyendo en el funcionamiento normal de sus actividades cotidianas. Además, ese malestar persiste en el tiempo más que un miedo simple. 

Por ejemplo, una persona puede tener miedo a las arañas sin que le genere ningún malestar el haber visto una en la habitación. Por otro lado, otra, puede que experimente tal temor que le impida acercarse a la araña, sacarla de la habitación o, incluso, dormir allí los próximos días. Esta última manifestaría unos signos más propios de una fobia que de un miedo común. 

El miedo es una emoción que todos experimentamos y que evoluciona y cambia con la edad. Por eso, a lo largo de la infancia y la adolescencia, éstos se modifican o varían de intensidad. Es importante conocer qué miedos son característicos en cada etapa, para ayudarnos a especificar la presencia y la intensidad de una posible fobia, como los que se observa en la siguiente línea temporal: 

Tipos de fobias en la infancia y adolescencia

En la infancia, al igual que los miedos que aparecen, es más frecuente observar fobias específicas. Esto quiere decir que el temor es más duradero, intenso y causa mayor interferencia que de lo habitual, y se produce ante la presencia o imaginación de un objeto concreto. Las fobias más comunes suelen ser: 

  • Animales: miedo y ansiedad causado por animales o insectos, como arañas o serpientes, entre otros. 
  • Condiciones ambientales: como tormentas, oscuridad, ruidos fuertes provocados por el viento o precipicios.
  • Sangre, inyecciones o heridas. Recibir inyecciones asociadas a las primeras vacunas, u otras intervenciones médicas.
  • Fobia situacional: relacionada con lugares como el transporte público, túneles, aviones, puentes o lugares cerrados. 

A medida que avanza la edad, en torno a los 14-16 años empieza a ser más frecuente la fobia social. Al igual que la fobia específica, se caracteriza por una preocupación excesiva, que persiste en el tiempo y que finalmente interfiere en la rutina normal del adolescente. A diferencia de la anterior, el miedo característico de la fobia social es, como su nombre indica, toda situación relacionada con la interacción y el contacto con otros, por miedo a lo que piensen los demás o a la evaluación que hagan de él mismo. 

¿Cómo se manifiestan las fobias en la infancia?

Sus síntomas suelen estar relacionados con los propios de reacciones emocionales, cognitivas y fisiológicas de ansiedad. Sin embargo, son diferentes a los observados en adultos y distinguiéndose, además, a medida que avanzan en años: 

  • Infancia. En niños más pequeños es posible observar inquietud, dificultades para dormir, pérdida de apetito y llanto incontrolado y sin motivo aparente, entre otros. A medida que crecen y se desarrolla el lenguaje, suelen expresar verbalmente la angustia y el malestar que le provoca el objeto. 
  • Etapa escolar. En la etapa escolar, es fácil detectar síntomas de ansiedad relacionados con dificultades de atención y concentración, memoria y lentitud en el flujo de una conversación. 
  • Adolescencia. El desarrollo de los síntomas concuerda con el desarrollo evolutivo, siendo cada vez más similares a los de un adulto. Aparecen conductas problemáticas y verbalizan expresiones emocionales más específicas, refiriéndose a términos como “nerviosismo”, “tensión” o “rabia”, entre otras. 

Una característica común de las fobias, desde la infancia temprana hasta la adolescencia, es la conducta de evitación. Cuando aparece el objeto, animal o persona que le genera el malestar, el niño responde saliendo de la situación para así reducirlo. Finalmente, puede terminar anticipando que ese momento llegue evitando las situaciones como, en el caso de fobia social, no ir a clase el día que tiene que realizar una exposición de un trabajo, por ejemplo. 

Tratamiento para fobia específica y social en la infancia y adolescencia

Los tratamientos con mayor evidencia para este tipo de dificultades son puestos de marcha desde el área de Psicoterapia. En ellos, se integra la importancia de la participación activa tanto del niño como de los padres, para así lograr los mejores resultados en el menor tiempo posible. Son tratamientos que albergan un muy buen pronóstico y, además, pueden complementarse con otras técnicas de relajación y respiración, para ayudar a la reducción y mantenimiento de los síntomas de ansiedad. 

En NEPSA Rehabilitación Neurológica procuramos que nuestras actuaciones sean coherentes con lo que la literatura y la evidencia científica indican. Por ello, creemos en los tratamientos propuestos y contamos con profesionales altamente cualificados para ponerlos en marcha. 

Ponte en contacto con nosotros para más información o resolver cualquier cuestión, ¡estaremos encantados de atenderte!

Referencias bibliográficas

Dío Bleichmar, E. (2013). Temores y fobias: condiciones de génesis en la infancia. Barcelona: Gedisa.

Pérez Grande, M.D. (2000). El miedo y sus trastornos en la infancia: prevención e intervención educativa. Revista de Pedagogía de la Universidad de Salamanca, 12, 123-144.

Rando, M.A. y Cano, J. (2017). Trastornos de ansiedad. En M. Ortiz-Tallo (Coord.), Psicopatología clínica. Adaptado al DSM-5, (84-94). Madrid: Pirámide. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WhatsApp Escríbenos

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de usuario. Si sigues navegando, entendemos que das tu consentimiento a nuestra política de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar