El entrenamiento en Actividades de la Vida Diaria

La terapia ocupacional

Tanto para las personas mayores, como para aquellas personas que han sufrido algún accidente o patología que les haya limitado su autonomía a cualquier nivel, las Actividades de la Vida Diaria (AVD) juegan un papel decisivo para el automantenimiento y la participación social.

Aquí es donde entra el juego el papel de la terapia ocupacional, disciplina sociosanitaria que analiza, evalúa, gradúa y adapta las AVD para facilitar la autonomía de las personas.

Valorando las capacidades y problemas físicos, psíquicos, sensoriales y sociales de los pacientes, pretende capacitarles para conseguir el mejor grado de independencia posible en su día a día.

De esta manera, se contribuye a la recuperación de la enfermedad y/o se facilita la adaptación a su discapacidad.

El objetivo fundamental de la terapia ocupacional es capacitar a las personas para que lleven a cabo sus AVD, promoviendo la salud, su autonomía, el bienestar y la justicia social. Todo desde la perspectiva de la atención centrada en la persona.

 

 

Las actividades de la vida diaria: ¿qué son?

Las AVD son un conjunto de tareas o conductas que realiza una persona de manera diaria y que le permite desarrollar su vida de forma autónoma e integrada en su entorno, cumpliendo su rol o roles dentro de la sociedad.

Varían entre las actividades que son más para la supervivencia diaria, como la alimentación, hasta tareas más complejas del autocuidado personal e independencia vital, como cocinar o usar el teléfono.

Todo el mundo lleva a cabo AVD en un grado, forma e importancia, pero variando de una persona a otra; y con una gran influencia cultural.

Tipología de las AVD:

Podemos clasificar las AVD en varios grupos:

  • Actividades básicas de la vida diaria (ABSD): son todas aquellas actividades dirigidas al cuidado de uno mismo, a las necesidades básicas de toda persona. Requieren de un nivel de organización pequeño y son sencillas. Todas se llevan a cabo de forma cotidiana y automática; y sin su realización el ser humano no sería capaz de sobrevivir. Algunas de estas actividades serían:
    • Comer y beber
    • Bañarse y asearse
    • Vestirse y desvestirse
    • El control de los esfínteres
  • Actividades Instrumentales de la vida diaria (AIVD): acciones más complejas, orientadas hacia la interacción con el entorno y que permiten llevar una vida independiente en la comunidad. Varían según el entorno, y requieren más organización y complejidad cognitiva y motriz. No son fundamentales para la supervivencia. Algunas serían:
    • Tareas del hogar
    • Manejo de medicación
    • Hacer la compra y el manejo del dinero
    • Uso del teléfono y el trasporte público
    • Preparar comidas
    • Control de la medicación
  • Actividades Avanzadas de la vida diaria (AAVD): acciones que permiten enriquecer la vida de la persona y su desarrollo dentro de la sociedad, y que la persona las realiza como parte de su esparcimiento y autorrealización. Son las más complejas y no son necesarias para el mantenimiento de la independencia. Se puede vivir sin ellas, aunque la calidad de vida se resentirá. Dependen en gran medida del estilo de vida de cada persona. Algunas de ellas serían:
    • El trabajo
    • Juego, actividades recreativas
    • Educación, y formación
    • Actividades sociales y culturales

 

¿Cómo se trabaja las actividades de la vida diaria?

El terapeuta ocupacional comienza con la valoración de las capacidades físicas, mentales y sociales de la persona, con el fin de ver que AVD se deben trabajar.

Una vez detectadas las necesidades, se crea un plan de tratamiento partiendo de los objetivos individuales acordes a las capacidades, necesidades e intereses de la persona; realizando una adaptación de las actividades al grado de deterioro siempre que fuese necesario.

El propósito de la terapia ocupacional con las AVD es lograr la mayor independencia de la persona, en cualquier etapa de su ciclo de vida. De esta manera, los objetivos de este plan de intervención pueden ir desde la prevención o el manteniendo, hasta la mejora de la autonomía funcional.

El terapeuta ocupacional suele realizar sus intervenciones desde el centro donde habitualmente realice la terapia. Pero en muchas ocasiones ha de llevar la terapia al ambiente cotidiano del paciente para ayudarle a adaptarse a él.

En estos casos la intervención con la familia o cuidadores puede ser de gran ayuda, pues son los que más pueden influir en la funcionalidad y en el grado de autonomía de las AVD.

El terapeuta les asesora y orienta de los cambios y adaptaciones que mejoren la accesibilidad y la movilidad de la persona dentro de su entorno. Les aporta estrategias y como realizar las AVD en el domicilio.

Recomendaciones generales:

  • Se ha de fomentar la independencia desde las fases iniciales de la enfermedad o lesión.
  • Evitar la sobreprotección, realizar todas las actividades de la persona no ayuda ni favorece en el devenir de la terapia.
  • Se debe realizar una valoración continua de las capacidades y dificultades que tiene la persona y los pasos a seguir en la ejecución de la terea.
  • Se recomienda mantener una rutina diaria y unos horarios
  • Proporcionar un entorno seguro y facilitador

 

 

En Nepsa Rehabilitación Neurológica contamos con profesionales en terapia ocupacional que pueden ayudar, asesorar e intervenir conlas personas que necesiten trabajar las AVD.

 

 

 

Referencias

 

 

 

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