¿Deterioro cognitivo o Demencia?

La demencia tipo Alzheimer (EA) y el deterioro cognitivo leve (DCL) tienen elementos en común que pueden dificultar el diagnóstico de una u otra. Algunos métodos como la valoración neuropsicológica, estudios de neuroimagen, y el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) son de gran valor diagnóstico en la identificación de los factores de riesgo de desarrollo de una demencia.

Sin embargo, el mejor indicador de la salud cerebral del individuo es la función cognitiva. Por tanto, la evaluación neuropsicológica va a ser la herramienta de mayor utilidad para analizar el desempeño cognitivo en personas con DCL y EA.

Memoria

  • En el Alzheimer, existe un déficit sustancial que afecta al desempeño de la vida de la vida diaria. El déficit cognitivo característico se encuentra en la memoria episódica, es decir, al conocimiento consciente de experiencias previas y los contextos en los que han ocurrido. Hay dificultades para recordar información nueva, recuperar recuerdos de la memoria a largo plazo y reconocer algunos estímulos. A medida que avanza la enfermedad, se ve afectada la memoria procedimental; imprescindible en las habilidades necesarias para realizar una tarea. 
  • En Deterioro Cognitivo Leve aparecen dificultades en la consolidación y adquisición de información verbal y no verbal; sin interferir en la autonomía. Además, existen algunos indicadores de riesgo como la dificultad para beneficiarse de claves semánticas, combinación de déficits de memoria episódica y de trabajo y fallas en el reconocimiento de la información previamente presentada.

Capacidades visuoespaciales

Las capacidades visuoespaciales, o el reconocimiento de los estímulos visuales en el espacio, incluyen la organización espacial e identificación de la información visual.

  • En estadios tempranos del Alzheimer, las dificultades visuoespaciales no siempre son pronunciadas. Las primeras dificultades se observan en la habilidad para rotar objetos en el espacio. 
  • En personas con DCL esta función no se ve afectada en tareas sencillas. Sin embargo, se observan dificultades a medida que avanza la dificultad en la tarea. 

Lenguaje

Estudios sobre DCL y EA han evidenciado rendimiento bajo en pruebas de denominación y fluencia verbal. Sin embargo, en EA, es común la dificultad para encontrar las palabras y nombrar objetos (anomia) al igual que un declive en la organización del sistema semántico. Esto hace que tengan mayor dificultad en la ejecución de tareas de fluidez semántica que en fluidez fonológica.

Atención

En el Alzheimer temprano, el déficit en la capacidad atencional no está claro. Al contrario, existe evidencia de que los déficits de atención en el DCL aparecen antes que las alteraciones en otras funciones cognitivas. Se observa, sobre todo, afectación de la atención sostenida y selectiva y la velocidad de procesamiento.

Praxias

En los estadios más leves del Alzheimer, las habilidades motoras para realizar dibujos (praxias construccionales) están alteradas, al igual que la capacidad visuoespacial y la función ejecutiva. Por otro lado, sólo aparecen en un porcentaje muy reducido en personas con Deterioro cognitivo leve.

Funciones ejecutivas

  • En DCL se han evidenciado dificultades en la flexibilidad cognitiva, la inhibición de la respuesta, la alternancia de la información y resolución de problemas. 
  • En EA la función ejecutiva se ve afectada con mayor gravedad. La anosognosia y el síndrome disejecutivo son manifestaciones frecuentes que se caracterizan por alteraciones cognitivas y del comportamiento. Se puede observar inflexibilidad cognitiva, desinhibición, disminución del control de impulsos, cambios en la conducta social y dificultades en la planificación mental y la abstracción. 

Conclusiones

La enfermedad de tipo Alzheimer es la enfermedad neurodegenerativa más frecuente en la población. Además, se trata de una enfermedad incurable que se caracteriza por el deterioro progresivo de las funciones. A través del estudio de las funciones cognitivas se obtienen datos que permiten diferenciar la capacidad cognitiva en personas sanas, personas con deterioro leve y personas con demencia. La valoración neuropsicológica es un momento crucial que contribuye a la detección temprana y es imprescindible para optimizar las estrategias de abordaje

Referencias bibliográficas

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