¿Qué es la reserva cognitiva?

¿Qué es la reserva cognitiva?

El concepto “reserva cognitiva” (RC) hace referencia a la capacidad que tiene el cerebro para resistir el deterioro cognitivo sin presentar síntomas. En enfermedades neurodegenerativas, es frecuente observar cómo aquellas personas con una alta reserva cognitiva tardan más en mostrar síntomas que aquellas que poseen una reserva menor. La reserva cognitiva se nutre de la acumulación de experiencias y estimulación de las capacidades cognitivas a lo largo de la vida. 


Uno de los estudios más conocidos es “El estudio de las monjas”. En él, se comprobó cómo algunos de los hábitos instaurados en la rutina diaria de un grupo de monjas, podían relacionarse con una menor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Una actividad física y cognitiva diaria, una vida libre de alcohol, tabaco y otras drogas, o una alimentación saludable fueron algunos de ellos. Así, se observó cómo la autonomía en la realización de actividades dentro del convento mantenía activas las funciones cognitivas, logrando retrasar la manifestación de algunos síntomas de demencia. 

Esta es la razón por la que, ante un mismo daño o enfermedad neurológica, dos personas pueden tener procesos de deterioro muy diferentes. De esta forma, cuanto mayor sea la reserva cognitiva, más ayudará a compensar los efectos del envejecimiento y del deterioro asociados a la enfermedad. 

Hábitos que aumentan la reserva cognitiva

Existen distintos elementos que contribuyen a incrementar la reserva cognitiva. A través de esto, se podrían prevenir los síntomas de demencia y de otros trastornos con afectación cognitiva como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o la depresión. De esta forma, algunas actividades que podrían ayudar a este proceso son: 

  1. Formación e información. Un mayor nivel educativo se ha asociado en diversos estudios con el desarrollo de conexiones neuronales durante toda la vida. Además,  la ampliación de conocimientos a través de cursos o talleres, o el aprendizaje de nuevas tecnologías, parece tener una gran influencia en el aumento de reserva cognitiva. 
  2. Aficiones. Pueden favorecer a la RC a través de actividades como la lectura, juegos de mesa, viajes, práctica de instrumentos musicales, o hacer crucigramas. Todas ellas son buenas herramientas para entrenar las habilidades cognitivas, estimulando la memoria, el lenguaje, el cálculo o la creatividad, entre otras.
  3. Actividad física. El ejercicio físico puede mejorar el flujo sanguíneo cerebral y, por tanto, su funcionamiento general. Es por esto que, se ha asociado la actividad física con la reserva cognitiva. 
  4. Ocio y contacto social. La interacción con otras personas nos ayuda a estar informados y orientados sobre lo que pasa en la actualidad o en nuestro círculo de amistades y familiares. Por ejemplo, una visita, una llamada telefónica o una actividad en compañía pueden contribuir no sólo al retraso de síntomas sino a la mejora en el estado de ánimo. 
  5. Autonomía. Por ejemplo, realizar las actividades de la vida diaria, como cocinar, planchar, cambiar una rueda del coche, gestionar las finanzas o hacer la compra en el supermercado. 

Cómo favorecer el incremento de la RC

La reserva cognitiva adquiere un componente “motivacional” en tanto que tienen mayor influencia sobre ella actividades satisfactorias para la persona en cuestión. Por esto, se ha asociado directamente con la calidad de vida de las personas durante el proceso de envejecimiento. Gracias a la implicación cognitiva, emocional y física, las personas parecen referir mayor calidad de vida. 

En definitiva, la reserva cognitiva trata de mantenerse activo a nivel funcional, cognitivo y físico. Por otro lado, una vez los síntomas han comenzado a aparecer, la Estimulación Cognitiva puede fomentar la reserva cognitiva y tratar de retrasar futuras manifestaciones. En NEPSA Rehabilitación Neurológica, contamos con un equipo altamente cualificado y con experiencia de procesos de demencia y otros trastornos neurológicos. Desde el campo de la Neuropsicología, Fisioterapia y Terapia Ocupacional, se procura prevenir el deterioro cognitivo asociado a través de la activación e implicación de las funciones cognitivas y físicas en la intervención. Además, tenemos en cuenta las preferencias y gustos individuales, para así fomentar la participación y motivación durante la estimulación. 

No dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados y disponibles para solucionar tus dudas y procurar cualquier información que necesites. 

Referencias bibliográficas

Rodríguez-Álvarez, M. & Sánchez-Rodríguez, J. L. (2004). Reserva cognitiva y demencia. Anales de psicología, 20, 175-186.

Sánchez-Rodríguez, J.L., Torellas-Morales, C., Fernández-Gómez M.J. y Martín-Vallejo, J. (2013). Influencia de la reserva cognitiva en la calidad de vida en sujetos con enfermedad de Alzheimer. Anales de psicología, 29(3). DOI: http://dx.doi.org/10.6018/analesps.29.3.138201

Stern, Y. (2009). Cognitive Reserve. Neuropsychologia, 47(10), 2015-2028.

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