El Trastorno Límite de la Personalidad - Nepsa Rehabilitación Neurológica

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El Trastorno Límite de la Personalidad

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una entidad diagnóstica muy nueva, tanto que su inclusión en la nosología y nosografía psiquiátrica se llevó a cabo en 1980 con la publicación de la tercera edición del manual diagnostico psiquiátrico (DSM-III).

¿Qué nos encontramos ante el TLP?

El trastorno límite de la personalidad es una enfermedad mental grave que se caracteriza por un patrón continuo de estados de ánimo, autoimagen y comportamientos inestables. Estos síntomas en ocasiones derivan en acciones impulsivas y problemas en las relaciones con otras personas.

Las personas con este tipo de enfermedad mental también tienen altas tasas de trastornos concurrentes, como depresión, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias y trastornos de alimentación, así como presencia de automutilación, y comportamientos suicidas o intentos de suicidio.

Epidemiología

El TLP es el más frecuente de entre todos los trastornos de la personalidad, y se encuentra presente en todas las culturas del mundo. Se estima que entre el 1 y 2% de la población adulta tiene TLP.

Casi un 75% de las personas diagnosticada son mujeres. Es más frecuente entre los familiares de primer grado (padres, hijos, hermanos) que en la población general.

Por lo general este trastorno comienza en la edad adulta temprana, entre los 19-34 años. Tiene a presentarse de peor forma en la adultez temprana, pero puede ir mejorando con la edad.

Causas

Tal como sucede con otros trastornos mentales, las causas del TLP no se conocen del todo. Sin embargo, los científicos coinciden en que es el resultado de una combinación de factores:

  • La genética: aún no se ha encontrado ningún gen específico que sea el causante de este trastorno, pero los estudios en gemelos sugieren que esta enfermedad tiene fuertes vínculos hereditarios. Esta enfermedad es aproximadamente cinco veces más común entre las personas que tienen una familiar de primer grado con TLP.
  • Factores ambientales: las experiencias o acontecimientos traumáticos, como el abuso físico o sexual durante la infancia o negligencia en el cuidado, aumentan el riesgo a desarrollar este trastorno.
  • Anomalías cerebrales: el funcionamiento cerebral de las personas con TLP es a menudo distinto, esto puede indicar que existe una base neurológica para algunos de los síntomas.

Aunque estos factores pueden aumentar el riesgo de que una persona tenga este tipo de trastorno, no necesariamente significa que lo tendrá.

 

 

Evolución del TLP

Los estudios de seguimiento a largo plazo indican que el curso de esta enfermedad es variable. Se inicia, generalmente, en la adolescencia; caracterizándose por una inestabilidad afectiva, descontrol afectivo e impulsivo; con numerosas reagudizaciones que se corresponden con periodos de crisis.

Durante las crisis se suelen presentar una serie de síntomas y/o conductas, como autolesiones, intentos de suicidio, abuso de sustancias, síntomas psicóticos transitorios, y comportamientos impulsivos (enfados, agresiones, conductas sexuales de riegos, hurtos, etc)

En etapas posteriores, hacia la cuarta o quita década de vida, una gran parte de los sujetos alcanza cierta estabilidad en el funcionamiento social y laboral; sustituyendo conductas propias de su trastorno por patrones de conducta más modulados.

Síntomas del TLP

Las personas que padecen esta enfermedad pueden tener cambios de estado de ánimo y mostrar incertidumbre sobre cómo se ven a sí mismos y su papel en el mundo. Como consecuencia de ello, sus intereses y valores pueden cambiar rápidamente.

Tienden a ver las cosas de manera extrema, como si todo es bueno o es malo, esto también afecta a sus opiniones e ideas sobre otras personas. Estos cambios en los sentimientos tienden a derivar en relaciones intensas e inestables.

Otros síntomas característicos de esta enfermedad:

  • Esfuerzos para evitar el abandono real o imaginario
  • Un patrón de relaciones intensas e inestables con familiares, amigos y personas de su circo social
  • Autoimagen distorsionada e inestable
  • Comportamientos impulsivos y frecuentemente arriesgados
  • Conductas autolesivas
  • Pensamientos recurrentes de comportamientos suicidas o de amenazar con suicidarse
  • Estado de ánimo intenso y muy cambiante
  • Sentimientos crónicos de vacío
  • Ira intensa e inapropiada, con problemas para controlarla
  • Dificultad para confiar, que suele ir asociada de un miedo irracional a las intenciones de los demás
  • Sentimientos de disociación

La presencia de estos síntomas variará según la persona, al igual que la gravedad, frecuencia y duración de los mismos.

Algunas presentarán unos pocos síntomas, mientras que otras muchos. La aparición de los síntomas podrá ser por acontecimientos aparentemente mundanos.

 

 

Intervención en el TLP

El tratamiento principal es la psicoterapia, pero se suele presentar en combinación con el farmacológico.

Por medio del tratamiento la persona puede aprender habilidades para controlar y afrontar su enfermedad, y conseguir una calidad y estabilidad de vida.

Un plan de tratamiento típico y completo incluya, medicación, psicoterapia y apoyo familiar.

Farmacología

No existe ningún fármaco que sea específico el TLP, sin embargo, hay ciertos medicamentos que pueden ayudar a controlar o reducir síntomas o problemas concomitantes, como la depresión, la impulsividad, o la ira.

Estos medicamentos podrían ser antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores del estado del ánimo.

Psicoterapia

Es la piedra angular del tratamiento del TLP. Es importante que las personas que están en terapia se lleven bien con y confíen en su terapeuta. La naturaleza de esta patología puede dificultar que los pacientes formen un vínculo llevadero y de confianza con su terapeuta.

Los tipos de psicoterapias más utilizadas para abordar este trastorno son:

  • La terapia Dialéctica-Conductual (TDC): desarrollada específicamente para el tratamiento de personas con TLP. Se centra en el concepto de estar plenamente consciente y estar atento a la situación y al estado emocional actual. Se enseñan habilidades para controlar las emociones intensas, reconducir los comportamientos autodestructivos y mejorar las relaciones.
  • La terapia Cognitivo-Conductual (TCC): puede ayudar a la identificación y cambio de las creencias fundamentales o los comportamientos disfuncionales que forman la base de la percepción distorsionada que tienen los pacientes de sí mismos y de otros.
  • La terapia Basada en la Mentalización (TBM): persigue entender mejor las propias emociones y las de los demás. Por medio de esta mayor conexión entre sentimientos y pensamientos se logra un comportamiento propio más adecuado y unas relaciones sociales más satisfactorias.

Intervención familiar

Tener un familiar con este tipo de patología puede ser estresante o angustioso, y por ello, las personas cercanas al paciente pueden, sin pretenderlos, actuar de forma que empeoren los síntomas o la evolución del trastorno.

Es por ello que muchas terapias incluyen a la familia o entono del paciente. El objetivo es ayudar a las familias a desarrollar habilidades para comprender mejor la enfermedad y apoyar al paciente. O a trabajar en las necesidades de los familiares para comprender mejor las dificultades y las estrategias del cuidado de este trastorno.

 

En Nepsa Rehabilitación Neurológica contamos con profesionales que pueden ayudar, asesorar u orientar a las personas con este tipo de enfermedad.

 

Referencias

  • Nami (national alliance on mental illness), s.f. TLP: síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento. [En línea]
    Available at: https://www.trastornolimite.com/
  • Azcárate, J. C. y otros, 2005. Recorriendo los límites. Guía práctica para familiares y pacientes con trastorno límite y pacientes con trastorno límite. Madrid: Consejería de Sanidad y Consumo.
  • NIMH (National Institute of Mental Health), 2018. Trastorno límite de la personalidad. [En línea]
    Available at: www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/index.shtml
  • Grupo de trabajo de la guía de práctica clínica sobre trastorno límite de la personalidad. Fórum de Salud Mental y AIAQS, coordinadores. Guía de práctica clínica sobre trastorno límite de la personalidad. Barcelona: Agència d’Informació, Avaluació i Qualitat en Salut. Servei Català de la Salut. Pla Director de Salut Mental i Addiccions. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya; 2011.
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Angel Redondo Domínguez

Divulgación Científica "NEPSA Rehabilitación Neurológica". Máster en Psicogerontología en la Universidad de Salamanca. Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Pontificia de Salamanca. Grado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca.

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